Mi camino con las medicinas comenzó en 1998.
Desde joven sentí una búsqueda profunda por comprender la realidad y el misterio de la vida. Crecí en un entorno difícil que despertó en mí una necesidad intensa de mirar hacia dentro y entender el sufrimiento humano.
Mi primer encuentro con una planta de poder ocurrió a los dieciocho años, en el sur de Chile. Aquella experiencia marcó el inicio de un camino que con el tiempo se transformaría en una exploración profunda del trabajo interior, la sanación y la relación con las medicinas.
Durante más de veinte años he recorrido este camino de aprendizaje, atravesando también errores, confusión y momentos de estancamiento. Todo ello me enseñó la importancia del respeto, la preparación y la integración.
Con los años fui comprendiendo algo esencial: una experiencia con medicinas no termina en la ceremonia. Prepararse, aprender a orientarse en lo que aparece durante el proceso y reconocer la ayuda que surge son partes fundamentales del camino.
Ese aprendizaje dio forma a lo que hoy entiendo como el arte de recibir ayuda: una manera de acercarse a estas experiencias con respeto, humildad y apertura a la transformación interior.
Desde hace más de quince años acompaño a personas antes y después de sus experiencias, ayudándolas a prepararse, comprender lo vivido y reconocer cómo integrarlo en su vida.
También acompaño a facilitadores y terapeutas que trabajan con medicina psicodélica, ofreciendo espacios de supervisión donde revisar el trabajo interior, profundizar en la ética y cuidar el lugar desde donde se acompaña.
También he escrito un par de libros que puedes ver un poco más arriba en esta misma página.